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Parálisis de los pliegues vocales: ¿qué ocurre cuando uno o ambos no se mueven adecuadamente?

Cómo puede afectar la voz, la deglución y la respiración, y qué evaluaciones permiten orientar su tratamiento.

7 minutos de lectura · Alteraciones del movimiento laríngeo
En este artículo

Los pliegues vocales no solo vibran para producir la voz. También se abren durante la respiración y se cierran para proteger la vía respiratoria al tragar.

Cuando uno o ambos pliegues vocales pierden parcial o completamente su capacidad de movimiento, estas funciones pueden verse afectadas de diferentes maneras. Las consecuencias dependerán del pliegue comprometido, de su posición y de la capacidad de las demás estructuras para compensar la alteración.

Comparación ilustrativa del cierre de los pliegues vocales durante la fonación normal, la inmovilidad unilateral y la inmovilidad bilateral.
Durante la fonación, de izquierda a derecha: cierre glótico conservado, inmovilidad unilateral e inmovilidad bilateral con cierre insuficiente. La posición de los pliegues puede variar en cada caso. Ilustración generada con IA, bajo supervisión clínica de Flgo. Iván Zamorano Reveco. FONOVOZ.CL.

¿Parálisis, paresia o inmovilidad?

Aunque estos términos pueden parecer similares, no significan exactamente lo mismo:

  • Parálisis: pérdida completa del movimiento asociada a una alteración nerviosa.
  • Paresia: disminución parcial de la fuerza o del movimiento.
  • Inmovilidad: describe que un pliegue vocal no se mueve, pero no identifica por sí sola la causa.

Un pliegue vocal también puede presentar poco movimiento debido a una limitación mecánica, una cicatriz o una alteración de la articulación que permite moverlo. Por eso, observar inmovilidad durante un examen no siempre permite concluir inmediatamente que existe una parálisis.

¿Qué sucede cuando se afecta un solo pliegue vocal?

En una parálisis unilateral, uno de los pliegues vocales presenta una pérdida importante de movimiento mientras el otro continúa funcionando.

Durante la producción de la voz, ambos pliegues necesitan aproximarse para aprovechar el aire que sale desde los pulmones. Si uno de ellos no alcanza una posición adecuada, puede quedar un espacio entre ambos y escapar más aire de lo habitual.

La voz puede percibirse más aireada o débil, con menor intensidad, inestable, con aspereza o con mayor fatiga después de hablar. Algunas personas necesitan realizar inspiraciones frecuentes o sienten que les falta aire para terminar las frases. Otras desarrollan un esfuerzo compensatorio al intentar cerrar con mayor fuerza la laringe.

La alteración también puede reducir la eficacia de la tos o favorecer episodios de tos y atoramiento al beber líquidos. Sin embargo, los síntomas varían y no todas las personas presentan dificultades para tragar.

¿Qué ocurre cuando se afectan ambos pliegues?

La parálisis bilateral es menos frecuente. Sus manifestaciones dependen especialmente de la posición en la que permanezcan los pliegues vocales.

Cuando quedan próximos entre sí, la voz puede conservar cierta intensidad, pero el espacio para respirar puede disminuir. Esto puede producir dificultad respiratoria o un sonido agudo al tomar aire.

Si permanecen en una posición más abierta, la respiración puede estar menos limitada, pero el cierre necesario para producir la voz y proteger la vía respiratoria puede resultar insuficiente.

ATENCIÓN RESPIRATORIA

La dificultad para respirar, especialmente si aparece repentinamente o progresa, requiere una evaluación médica inmediata. La protección de la vía respiratoria constituye la prioridad en estos casos.

¿Por qué puede producirse?

El movimiento de los pliegues vocales depende de los nervios que conectan la laringe con el sistema nervioso. Estos nervios recorren distintas zonas de la cabeza, el cuello y el tórax antes de llegar a la laringe.

Una parálisis puede aparecer en relación con cirugías realizadas en el cuello o el tórax, alteraciones neurológicas, traumatismos, procesos que afectan el recorrido de los nervios, algunas infecciones o determinadas intervenciones médicas. En ocasiones, incluso después de realizar los estudios correspondientes, no se identifica una causa precisa.

El antecedente de una cirugía o una intubación no demuestra por sí solo que exista daño nervioso. En algunas personas puede haber inflamación, limitación articular u otras alteraciones que produzcan una apariencia similar. Una anamnesis detallada ayuda a relacionar el comienzo de los síntomas con los antecedentes médicos y vocales de la persona.

¿Cómo se estudia el movimiento de los pliegues vocales?

El diagnóstico médico corresponde al otorrinolaringólogo, quien observa la laringe mediante un examen endoscópico. Este permite valorar la posición y el movimiento de ambos pliegues vocales durante la respiración y la producción de sonidos.

La luz estroboscópica puede complementar la exploración al mostrar con mayor detalle el cierre y la vibración. No obstante, el examen visual debe interpretarse junto con los síntomas, los antecedentes y los demás hallazgos.

Cuando es necesario conocer la causa, el médico puede solicitar estudios complementarios. Estos pueden incluir imágenes del recorrido de los nervios o una electromiografía laríngea en casos seleccionados.

¿Qué aporta la evaluación fonoaudiológica?

La evaluación fonoaudiológica no reemplaza el diagnóstico médico. Su función es determinar cómo la alteración repercute en el uso real de la voz y, cuando corresponde, en la coordinación entre respiración, fonación y deglución.

Puede considerar las características perceptuales de la voz, la intensidad, el tono y la estabilidad, la cantidad de aire utilizada al hablar, la fatiga, el esfuerzo percibido, la eficacia de la tos y las exigencias comunicativas, laborales o artísticas.

Esta información ayuda a establecer objetivos funcionales y a realizar un seguimiento de los cambios. Si la persona cuenta con el examen laríngeo en formato de imagen o video, es importante que lo tenga a mano durante su primera evaluación vocal.

¿Todas las parálisis se tratan de la misma forma?

No. El tratamiento depende de la causa, el tiempo de evolución, la posición del pliegue vocal, la posibilidad de recuperación, los síntomas y las necesidades de cada persona.

Las alternativas pueden incluir observación y seguimiento médico, intervención fonoaudiológica, procedimientos para aumentar temporalmente el volumen del pliegue afectado, cirugías destinadas a mejorar su posición, procedimientos de reinervación en casos seleccionados o intervenciones orientadas a asegurar la vía respiratoria cuando existe un compromiso bilateral.

En la parálisis unilateral, la intervención fonoaudiológica puede favorecer un uso más eficiente de la voz y reducir compensaciones innecesarias. También puede formar parte de la preparación y del seguimiento antes y después de un procedimiento médico o quirúrgico.

La elección no debería basarse únicamente en cómo se observa la laringe. Una práctica basada en la evidencia integra los hallazgos clínicos, la mejor información científica disponible y las necesidades particulares de la persona.

¿Cuándo conviene consultar?

Se recomienda solicitar una evaluación cuando un cambio vocal aparece después de una cirugía o procedimiento médico, persiste o afecta las actividades habituales, se acompaña de tos o atoramiento al beber, produce una voz muy débil o con escape de aire, o se relaciona con una menor eficacia de la tos.

Si existe dificultad para respirar o un sonido agudo al inspirar, se requiere atención médica inmediata.

Identificar la causa permite diferenciar una alteración nerviosa de otras limitaciones del movimiento y escoger un tratamiento acorde con las necesidades de cada persona.

Referencias bibliográficas

Ver referencias bibliográficas (5)
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